18.8.18

Es broma. Ya sé que no estamos en 2018. Pero me parecían bonitos tantos ochos por el culo te la entochos.

Os dejo dos frases de dos grandes héroes que han aparecido hoy en mi vida y no volveré a ver jamás, a no ser que haga Psiquiatría en La Paz o que envíe un guasap a Chris.

Profesora de Psiquiatría: biopsia cerebral no hacemos. Hemos logrado alcanzar un elevado grado de crueldad, pero biopsia cerebral todavía no hacemos.

Chris: I love that about Humanity. They believe they have hope.

28.6.17

It feels like I only go backwards. Every part of me says go ahead. It feels like I only go backwards. Every part of me says go ahead. It feels like I only go backwards. Every part of me says go ahead. It feels like I only go backwards. Every part of me says go ahead. It feels like I only go backwards. Every part of me says go ahead. It feels like I only go backwards. Every part of me says go ahead. It feels like I only go backwards. Every part of me says go ahead. It feels like I only go backwards. Every part of me says go ahead. It feels like I only go backwards. Every part of me says go ahead. It feels like I only go backwards. Every part of me says go ahead. It feels like I only go backwards. Every part of me says go ahead. It feels like I only go backwards. Every part of me says go ahead. It feels like I only go backwards. Every part of me says go ahead. It feels like I only go backwards. Every part of me says go ahead. It feels like I only go backwards. Every part of me says go ahead. It feels like I only go backwards. Every part of me says go ahead. It feels like I only go backwards. Every part of me says go ahead. It feels like I only go backwards. Every part of me says go ahead. It feels like I only go backwards. Every part of me says go ahead. It feels like I only go backwards. Every part of me says go ahead. It feels like I only go backwards. Every part of me says go ahead. It feels like I only go backwards. Every part of me says go ahead.

 

 

26.6.17

Mañana empieza la segunda vuelta. Como no he seguido el calendario que te marca CTO y no me he cogido vacaciones, no sé cómo sentirme ahora. Así que he decidido: preocupada.

De todas formas, mañana se me pasará en cuanto abra el libro de Reumatología y descubra que tengo que hacer lo mismo que en los últimos quince meses y los próximos siete: estudiar. Lo que pasa es que la segunda vuelta es más “estricta” que la primera, en el sentido de que las ocho horas de estudio no te las quita nadie, y si alguien te las quita es para que al día siguiente tengas que recuperar el tiempo perdido. Nunnnca el tiempo es perdido, es sólo un recodo más en nuestra ilusión ávida de cariñooo. También me inquieta (¡sé que es una gilipollez, peeero…!) no haber adelgazado todo lo que engordé en el MIR. Hace un año por estas fechas pesaba exactamente cincuenta y ocho kilos. El día después del MIR pesaba (sí, me pesé. Aquel día hice tres cosas: meter la plantilla, llorar por el pésimo resultado, y pesarme) la friolera de sesenta y cuatro kilos. Nunca había pesado tanto. Ahora mismo el numerito de la báscula dice sesenta y dos. Si se repite la dinámica del año pasado… ¿llegaré al 2MIR18 siendo un ballenato? Hagan sus apuestas.

23.6.17

Hoy voy a hablar un poco de la que probablemente sea la faceta más divertida del MIR. Siempre que se vea desde fuera, claro. Desde vuestra posición de lectores. Sin embargo, cuando eres el opositor-blogger-Slytherin que lo sufre en sus carnes y lo escribe aquí como si fuera divertido… Bueno, al grano. El título de esta entrada es: Brotar.

Es gracioso, os lo juro. Os lo juro que sí.

Pero este hilarante tema no va aislado, sino que forma parte de un todo en que el opositor estudia ocho horas diarias, se frustra porque su concentración no dura tanto tiempo, y entonces toma anfetaminas, y se frustra porque no tiene amigos, y se frustra porque no tiene vida. Es verdaderamente desesperante. De este estado mental sale lo que comúnmente se denomina como El Brote, y que consiste en que hoy día veintitrés de junio mi madre me ha dicho que se iba de cañas con sus amigos y yo he recordado a ese hombre de cincuenta y tantos, casado, que conocí hace año y medio en su fiesta de cumpleaños (su = la de mi madre) y que me pareció tan interesante y que tenía algo, ALGO, ¡ALGO! Tenía ese algo que casi nadie tiene y total que le he preguntado a mi madre si iba a ir el susodicho y ha dicho que sí, ante lo cual me ha faltado tiempo para cerrar y tirar a la basura el libro de Nefrología para acoplarme al planazo.

Bien. Hasta aquí, lo considero un grado de locura aceptable. Sobre todo en el contexto MIR, en el que aumenta el nivel de tolerancia de la locura (uno de los lemas que formaban parte de mi leitmotiv el año pasado era: el fin justifica los medios; es decir, que si se te pira la puta pinza quemando contenedores a la salida de cada simulacro pero finalmente sacas tu plaza el día del MIR, pues ENHORABUENA).

Este grado de locura tolerable (tolerable no por la sociedad, no por tus amigos ni por tu familia; tolerable por el opositor) dura más o menos hasta el día en el que empieza la tercera vuelta. Es decir noviembre. Ahí ya… sálvese quien pueda. Y salvarte te vas a salvar, y al final sacarás tu plaza. Así que cojonudo. ¿Dónde está el problema?

Pues os diré dónde.

Cuando el nivel de locura entra dentro de lo razonable, la situación es: vale, me pone el amigo de mi madre, no problema, tranquilidad. Cuando el nivel de locura excede mi capacidad de auto-tolerancia conmigo misma, la situación se convierte en: ostras en serio le estoy mirando los labios al amigo de mi madre? Ostras en serio me pone DE VERDAD y no sólo de broma? Ostras tú tú tú… Qué calor hace en este bar, no? Ostras cómo DUELEN las hormonas, no? ¡Cómo me queman la sangre!

25.7.17

Qué mierda. Acabo de hacer un test de Harry Potter y me ha salido Ravenclaw en vez de Slytherin. Después lo he intentado trucar y me ha salido Griffindor. ¿Qué puta mascota se supone que tienes que elegir para ser de Slytherin sino el sapo arlequín?

La hazaña de la semana ha sido descubrir una canción que Shazam no encuentra: Backyard Babies – Bad Boys. Me siento especial, única, casi incluso mágica, ¡y casi incluso de Slytherin! por escuchar música descatalogada.

 

17.6.17

Que conste que últimamente no ESCRIBO porque no me sale de la polla. Dicho esto, voy a ESCRIBIR.

Tampoco sé acerca de qué.

Dios mío, esto resulta mucho más patético que cuando lo haces por rutina. Ahora mis dedos parecen torpes. Mi mente, estéril.

Creo que el tema más jugoso a abordar es el de que me estoy quedando sin amigos. Desde que Luisma se fue a Boston, todo a cambiado. Yo ya sabía que esto ocurriría, pero me consolaba pensar que por estas fechas ya sería R1 y las guardias no me dejarían tiempo para pensar en mi inexistente vida social. No contaba, claro está, con tener que repetir el MIR y pasar un año más mendigando un plan a Anabella semana tras semana. Gonfalo no merece ni mención.

Los viernes son aburridos. Los sábados son aburridos. Estudiar de nuevo el MIR no está siendo tan terrible como imaginaba, pero encuentro pocas cosas que me motiven. Lo intento pero… Tengo sueño.

Mucho sueño.

Sumida en el tedio.

Y sola.

El hedonismo hipertrofiado.

En un renovado fanatismo por Pink Floyd, voy a cortarme el pelo como Syd Barrett. Hoy el ruido ambiente me ha despertado antes de las dos de la tarde y no tengo nada que hacer. Excepto estudiar el MIR.

– ¿Si me corto el pelo me desheredas?
– Depende. ¿Cómo de corto?
– Como Syd Barrett.
– ¿Quién es esa?
– Ese.
– Quién es.
– Uno que murió por sobredosis de LSD.
– Dios mío… ¡pues cómo debía de tener el pelo!