26.4.16

Frases célebres de la profesora de Digestivo en CTO:

“La cirugía del esófago de Barrett nos la podemos plantear solamente en pacientes ¡jovenes! ¿Sabéis cómo se llama la cirugía del Barrett en un paciente anciano? Hombre, podéis llamarlo toracotomía media, pero yo lo llamo asesinato”.

“Esta pregunta es un caso clínico de un paciente con cáncer de próstata y metástasis óseas. Su esperanza de vida es de dos o tres… telediarios”.

“¿Quiénes son los que más mandan en un hospital? ¿Los de digestivo? Nooo. Nosotros somos los de la caca”.

“¿Habéis entendido esto último? Venga, no claudiquéis todavía”.

“Yo si en una guardia no duermo, no duerme ni Dios”.

“Tengo una teoría acerca de los opioides: la morfina mejora la relación médico-paciente”.

Por cierto, sí, tuve que hacer un tacto rectal a un maniquí en el examen ECOE. Tanto que me cachondeaba yo del tema, estaba súper bien simulado jaja

Voy a hacer una breve anotación para mi yo futuro, porque ya no escribo nada en mi diario así que lo tengo que poner aquí xD. Me hizo ilusión el ECOE. Me gustaba actuar como si fuera médico, escribir en la hoja de examen el diagnóstico y el tratamiento, hacer que solicitaba análisis de sangre… No es que fuera divertido porque por momentos pensaba que podía suspender, casi todos los casos clínicos me resultaron difíciles, pero el teatrillo ese de hacer de médico y que los actores me llamaran “doctora Abril” molaba y mucho. Una de las pruebas del ECOE consistía en meterte en una sala, te llamaba un tipo por teléfono, y te contaba que le dolía mucho la cabeza pero que no quería ir al hospital: “doctora Abril, dígame qué puedo hacer, ¿hay algo más fuerte que el Paracetamol?”. Epic. Recuerdo con nitidez que pensé: joeee si escojo Psiquiatría no me van a llamar doctora Abril jajaja

Pero bueno, el ser humano se acostumbra rápidamente a las cosas buenas (incluso más que a las malas). Por eso quiero dejar escrito que a los 24 años me hizo ilusión visualizarme como médico.

((Ufff… No podía terminar esta entrada con algo tan moñas. Mirad, hay unos vídeos increíbles en Youtube de Led Zeppelin en el Madison Square Garden de Nueva York. Buscadlos. Es una locura cómo marca paquete Robert Plant con esos pantalones))

23.4.16

La doctora Cerezo, médico y madre, que sacó el número cuarenta en su MIR, que hizo la especialidad en Toronto, que es Jefa de Servicio desde hace quince años, es también una persona cabal. A veces.

Madre: ¿Sabes que esta semana es la elección de plazas MIR?
Claudia: ((Por favor, esta conversación no. ¡No!)) Ehm… Sí. Llevan unos cuantos días diciéndonoslo en la academia.
M: ¿No te da pena que tus amigos ya estén eligiendo plaza?
C: ¿Qué amigos?
M: Los amigos con los que empezaste la carrera.
C: Repito, ¿qué amigos?
M: Bueno, pues compañeros, lo que sea.
C: ¿Cuál es la finalidad de esa pregunta?

(Madre regresa al mundo de los cuerdos y comprende que es mejor no insistir. Poco después, vuelve a la carga)

Madre: ¿Sabes que las especialidades que primero se han acabado este año son Cirugía Plástica y Dermatología?
Claudia: Eso lleva siendo así desde los últimos diez años.
M: ¿Y si tú sacaras buen número en el MIR, no te gustaría hacer derma?
C: No.
M: ¿No? Pero si son los que mejor viven.
C: ¿Me ves de dermatóloga?
M: Si sacaras buen número, sí.
C: ¿Y si sacara buen número pero no me gustara la Dermatología?
M: ¡Pero cómo no te va a gustar!
C: (Aquí viene el típico momento en el que dejo de tomarme a mi madre en serio; y ella se da cuenta pero continúa). Ostras es verdad, molaría ser dermatóloga.
M: ¡Claro que sí!
C: Pues nada, voy a ver si me mato en el MIR y me hago dermatóloga. Mola más tener una hija dermatóloga que psiquiatra, ¿verdad?
M: Sí.
C: Pues cómprate otra hija.
M: A ver… Tampoco hace falta que mi hija sea dermatóloga, me conformaría con que fuera una persona normal.
C: Bueno pues conmigo en eso has fracasado.
M: Ya lo veo, ya.
C: De todas formas… Todavía te queda Antonio. Oblígale a él también a estudiar Medicina.
M: No le va a dar la nota.
C: Pues le pagas una privada.
M: ¡Que se la pague tu padre!
Etcétera.

 

Me siento letal. Al borde del frenesí. Creo que mi máscara de salud mental está a punto de desmoronarse.

American Psycho.

22.4.16

Ey qué pasa colegas.

Esta semana eligen plaza los opositores que hicieron el MIR en febrero y yo me cago en su puta vida. Peña que se sincopa porque les ha tocado Cardiología en Getafe. ¡Yo firmaba ahora mismo por una plaza de Psiquiatría en Ceuta! O en Mozambique, si me apuras.

El domingo día veinticuatro de este mi mes tenemos el famoso ECOE. Como me encuentro un poquito ¡¡¡NERVIOSA!!! le he pedido a mi madre que robe de su hospital una caja de Sumial. Porque si me toca hacer una intubación orotraqueal… me sincopo cual opositor con plaza de Cardiología en Getafe.

Mirad qué e-mail nos acaban de enviar los examinadores del ECOE:

Sin título
Pues menudos actores de mierda ¿no? ¡Que se dejen explorar como Dios manda! Nah, es coña, mejor que me pongan un maniquí cutre porque los tactos rectales que he hecho a lo largo de la carrera han sido incómodos para el paciente y para mí. (No os engañéis, los médicos nos lo pasamos mazo de bien haciendo tactos rectales. Mítico mitiquísimo momento en que discutes con tu tutor si eso que estás tocando es un cáncer, una hiperplasia prostática o simplemente caca). Valiosa enseñanza que aprendí del doctor Herraez en tercero de carrera: “Si tiene consistencia pétrea, es mierda. Un cáncer es así como más blandito”.

Lo que yo no sé es cómo pretenderán que diagnostiquemos un cáncer tocándole el culo a un maniquí. Qué intriga, ¿verdad? La trepidante aventura de ser médico.

Preciosos días de lluvia.

¿No es cierto? Mirad por la ventana.
(Ahora me viene a la cabeza el momento exacto en que Rafa decidió clasificarme como persona non grata; le dije que la lluvia era un regalo de Dios nuestro señor).

Acontecimientos destacables de esta semana:

– El martes estuve hablando casi dos horas con Diego Alonso mientras esperábamos a entrar en el quirófano (se prolongó la operación anterior y bla bla bla no sé qué no sé cuántos). Este es un momento irrepetible en la vida de los estudiantes de Medicina: terminas la carrera y tienes todas las opciones en tus manos. Puedes elegir desde ser cirujano especializado en carpintería, o sea traumatólogo, como Diego Alonso, hasta ser loquero (“madre mía Claudia… estás de atar”). Me dio cierta envidia que a Diego le apasionara tanto la cirugía. De hecho… no sé, hizo que me preguntara cuál será el motivo de que a mí no me interese lo más mínimo. Lo intento, pero es imposible, al final siempre acabo sintiendo que no hay mucha diferencia entre eso y lo que hacíamos en las prácticas de Anatomía de primero de carrera con los muertos del depósito de cadáveres (esos que años después aparecieron en las noticias): cortar y pegar. Bueno, en primero sólo cortábamos. Lo de coser la herida y dejarla mona ha sido cosa de estos últimos cursos.

– ¿Sabéis la mítica anécdota de que te aprueban una asignatura porque ya es la última de la carrera? Pues zasca. Adoro que aprobar Toxicología en la revisión forme parte de mi banco de historietas. “¿Cuánto te falta, tres décimas? Bueno, supongo que no tiene mucho sentido hacer que te vuelvas a presentar… Estarás agobiada con el TFGM y el MIR…” “Ohhh sí sí, súuuper agobiada…” Y en realidad me faltaban tres décimas para llegar a la nota mínima con la que ya te hacían media con la otra mitad de la asignatura, en la que tenía un puto seis jajaja. Epic!

– […] Iba a seguir contando cosas pero mejor lo dejo ya y me pongo a estudiar. ¡Buen finde!

10.4.16

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De domingueo. Con mantita y todo.

En CTO llevamos haciendo simulacros desde septiembre pero yo nunca había ido a la sede, ayer fue la primera vez. Y estuve a punto de no ir jajaja llevaba todo el curso pensando que iba a ser incapaz de mantener la concentración e intensidad de un examen durante cinco horas. Me sentía más segura haciéndolos en casa, o en el metro, o en la parada de autobús, o en las guardias sin pacientes, ¡o donde fuera! Cualquier lugar menos la sede, compartiendo aula con el resto de opositores. Pero en el último mes me he dado cuenta de que me producía más ansiedad la incertidumbre de cómo sería enfrentarme a ello, así que ayer le eché huevos y ¡pum! no me dio tiempo a pasar las respuestas a la plantilla jajaja de hecho si ampliáis la imagen se ve pixelado que me quedé en la número 43. Para copiar las 235 habría necesitado no sé ¿seis horas de examen? Nah, en realidad me salió bien.

Así que nada. Contenta. A pesar de mi triste percentil. A pesar de haber fallado tres preguntas del bloque de psiquiatría (¿el haloperidol no se utiliza para tratar el delirium? what da faaack). A pesar de que tuve que soportar a la venezolana de al lado masticando zanahorias (me imagino a la tipa en su casa diciendo: hoy, sábado sabadete, voy a pelarme unas cuantas zanahorias para el simulacro) y desenvolviendo un yogur que traía en papel albal junto a la dichosa cucharita que se le calló dos veces. Joder, como el día del MIR me toque al lado de un opositor tocahuevos… lo mato, a la mierda el Código Deontológico, lo mato.

6.4.16

Las manos de Álvaro son… enormes. Y sus muñecas… gruesas. Tremendamente gruesas. Sé que él se da cuenta de cómo me fijo meticulosamente en su cuerpo. Debe de ser incómodo que alguien te observe de esa manera. Espero que a él no le importe demasiado. Es un vicio incoercible. Excepto cuando es coercible. Pero no, no, ni siquiera entonces, porque incluso cuando le noto contrariado hago que miro al techo pero estoy en realidad repasando mentalmente su imagen.

Adiós psiqui.

Mañana es mi último día en psiqui. Todo lo que queda de abril me toca en traumatologíaaarrrfffpuajjpuaaaj. Este sábado cinco horas de simulacro. Miércoles cinco horas de endocrinología en CTO y jueves cuatro de inmunología. Pero bien, con calma, inspirando profundo, caminando bajo la lluvia de mi mes aguas mil, y volviendo a inspirar profundo.

Hoy la sesión de TLP ha sido preciosa. Tuve una sensación parecida en cuarto de carrera durante las prácticas de oftalmología: estar muy cansada, odiar la medicina, blablabla, y de pronto una hossstia en toda la cara al ver lo fascinantes que son las faquectomías.

Los highlights de la sesión:
– La R3 del PIR explicando a los TLP cómo tenían que defender su punto de vista en las conversaciones: objetivo a) hacer ver al otro que tu punto de vista es igual de válido que el suyo; no darle siempre la razón, no ser evitativo, no pensar que tu opinión es menos buena sólo porque el otro defienda la suya con más vehemencia; objetivo b) si el interlocutor es testarudo, darle la razón y abandonar la conversación, pero siempre desde el respeto y desde la tranquilidad de que no por ahorrarte una discusión inútil tu opinión es menos válida; tu interlocutor no está abierto a una escucha activa, por tanto renuncias, con calma.
– El té con leche en el descanso de media mañana. Mucha psiquiatría y todo lo que tú quieras, pero con pausas de veinte minutos. Fundamental.
– La insoportable conversación con mi compañero de prácticas, que será médico dentro de menos de un año, y que dice que Dalí es gilipollas. Así, directamente: Dalí-es-gilipollas. Le he contestado: “como hemos aprendido hoy en la sesión, tú y yo divergimos demasiado como para seguir con esta conversación, así que mejor lo dejamos”. ¡Y qué gusto, oiga! Cero me importa su cara de he ganado y tengo la razón. “A mí lo único que me parece arte es el realismo; el arte contemporáneo es arte porque lo han decidido cuatro gilipollas”, estas son las perlas que salían por la boca de vuestro futuro médico, qué suerte a quien le toque.
– Hoy he resuelto por fin la duda que tenía acerca de por qué había pacientes del grupo TLP a los que se les exigía muy poco durante las sesiones. No sé dónde está el fallo en el sistema de docencia de este hospital, pero el caso es que llevaba todas las prácticas sin saber lo que ocurría, no sé si será culpa mía el no haberlo preguntado, pero habría sido como poner en duda las técnicas de terapia que se utilizan con cada paciente, yo que sé, en mi opinión mi tutor debería haberme explicado esto desde el primer día: resulta que hay tres pacientes con un cociente intelectual borderline (o inteligencia límite, también lo han llamado) y un paciente superdotado que directamente ni habla ni levanta la mirada del suelo. Ha sido muy interesante escuchar al doctor C····· hablar sobre qué implicaciones tenía sobre el pronóstico del TLP tener un cociente intelectual un pelín bajo. Muy chulo muy chulo muy chulo. ¿Sabéis que yo en segundo de carrera, cuando me quedaron tropecientas asignaturas, pensaba que tenía un cociente intelectual borderline? Lo pensaba de verdad, Luisma y Gon lo saben jajaja de hecho Luisma me propuso hacer un test de esos para que comprobara que no era cierto, y yo dije que no hacía falta, pero en realidad lo que tenía era miedo de que se confirmaran mis sospechas. Ah, y ahora que me acuerdo, hubo una época (¿tercero-cuarto de carrera?) en la que pensaba que tenía TDAH porque me distraía en clase. Pero bueno, parece que finalmente a pesar de mis severos déficits cognitivos lograré sacar el título jajaja así que… ¡FELIZ LUNEEES! I’M SIIINGING IN THE RAAAIN! JUST SIIIINGING IN THE RAAAIN!

 

Frases de personajes ilustres.

Father: hoy toca comida vegana.
Antonio: ¡nooo!
Father: ¡las quejas al terminar!
Antonio: joe pero ¿no hay nada de carne?
Father: eso es lo que le gustaría a un vegano. Un vegano se mordería su propio brazo si pudiera. Y diría mmmm sabe a puerro.

Profesor de Cirugía en CTO:
– El Sabiston es la Biblia de los cirujanos. Yo lo que os cuento en clase… algunas cosas me las invento, pero otras vienen en el Sabiston.
– ¿Hay que operar a todos los pacientes con diverticulosis? Ojalá. Yo les operaría pero sólo por no oírles.

Luisma: Clau, no le dejes escapar.
Anabella: ¡que no le deje escapar él a ella!

[Al teléfono]
La Fémur: hola ¿está Gonzalo?
Padre de Gon: sí, ahora se pone.
Gon: ¿diga?
La Fémur: Gon, una pregunta.
Gon: dime.
La Fémur: ¿puedes aplazar tus envidiables planes de echar un polvo esta noche y quedar para cenar con Luisma y conmigo?
Gon: no.
La Fémur: joe pero si te lo vas a pasar mejor con nosotros.
Gon: ya, pero no se trata de eso. Si redujera todos mis planes a pasármelo lo mejor posible, al final mi vida social se limitaría a Luisma y a ti. Es mejor variar.

Ger: [no lo sé, hace mucho que no le veo, o que le veo pero está callado / apático / borde / con toda su energía vital invertida en Leganés / el curro / el TFG]

Suspendiendo like a boss!

A tres décimas me he quedado de aprobar Toxicología. Recuerdo que hace un par de años, cuando Abadía/Abbey/PabloAbad subió una foto a feisbuk de Julio Iglesias tipo meme que decía: “en Medicina te follamos incluso en las asignaturas maría. Y lo sabes”, yo reí para mis adentros (menudo pringado, ha suspendido Medicina Legal).

Tampoco es un gran palo porque el parcial de Toxicología eran 6 temas y sólo tengo que recuperar esa parte, pero me ha jodido. Ha sido como… joe macho dejadme terminar la carrera de una puta vez!

Las notas han salido esta mañana y, siguiendo las pautas que he aprendido durante aaaños y años de terapia cognitivo-conductual, he intentado que este suspenso me sirviera como aliciente para estudiar lo de CTO, en plan “venga, que si has sido capaz de aprobar esta p_ta carrera, puedes sacar la plaza de psiquiatría” “venga, no te desconcentres, lo que sea por psiquiatría, ¡lo que sea por psiquiatría!” “bufff… no puedo más, a la mierda con todo” “no, no, venga, ¡¡¡lo que sea por psiquiatría!!!”. Total, que aquí estamos, diez de la noche de un viernes corrigiendo simulacros y ¡ey! lo que sea por psiquiatría.

Siguiente punto: puede que alguien esté pensando en ponerse un DIU, o puede que prefiráis la marcha atrás o la abstinencia, no lo sé, pero por si a alguien le interesa han sacado un DIU nuevo que aunque sea más caro que el Mirena, ¡lo que sea por psiquiatría! ¡lo que sea por follar brutalmente sin que se rompan los condones! ¡lo que sea por tu salud!
*Letra pequeña: se llama Jaydess; es mejor pedirlo directamente porque si no te cascan el Mirena o el DIU de cobre y santas pascuas benditas.

Otro punto: la película Ocho apellidos catalanes. Muy mala. No la veáis.

Último punto: nunca digáis nunca. Nunca digáis de este agua no beberé. Nunca digáis este cura no es mi padre. Nunca digáis Pablo Abad es un pringado, a quién se le ocurre suspender Medicina Legal. Nunca digáis no me gustan los fumadores, no me gustan los tíos que roncan, ni los que se mueven mientras duermen, dan pataditas y te relegan a un rincón de la cama, porque algún día, algún día… ¡pum! os despertaréis oliendo a tabaco, volveréis a casa oliendo a tabaco y no querréis ducharos para poder seguir oliendo a tabaco.