16.10.15

Últimamente no estoy escribiendo mucho porque me aterra la idea de acabar convirtiendo este blog en el lugar de desahogo de mis penas MÍRicas. Pero tampoco puedo evitar hablaros sobre la carrera, y es que aunque me encuentro bastante contenta y motivada es innegable que ahora la mayor parte de mi tiempo lo dedico a estudiar. El apogeo de este blog fue sin duda el año del Erasmus, y ahora que se ha terminado el folleteo vais a tener que leerme (si lo soportáis) durante un año menos estrambótico. Lo curioso es que de ánimo me encuentro casi igual, y eso es algo que ni de coña me habría imaginado. Ojalá hubiera podido leer en el 2014 la entrada que hoy estoy escribiendo.

Ya sólo me queda una semana de rotación en gine. Lo más interesante que he visto hasta ahora han sido los calcetines de Stewie (Family Guy) que llevaba hoy una paciente. He pensado que esa va a ser la solución a la vergüenza que me da quitarme las deportivas en las clases de la academia. Si en los vuelos a Bratislava (que aun durando cinco horas eran más cortos que las tardes de CTO) me podía quitar los zapatos, no entiendo por qué ahora mis compañeros me miran raro.

¡Por fin es viernes! Si consigo terminar el manual de reuma antes de las ocho de la tarde, me daré el capricho de lavarme el pelo. Y si no pues bueno… Luisma y Gon tendrán que aceptarme tal como soy: sucia y (vaya, no se me ocurre ningún adjetivo para darle un apoteósico final a esta entrada).

6.10.15

Ger: cuando seas psiquiatra espero que te vayas de casa, porque si ahora ya me mareas con tus preguntas no me quiero ni imaginar el año que viene.
Clau: jajaja
Ger: te irás, ¿verdad?
Clau: no creo, porque es probable que pueda quedarme en un hospital de Madrid.
Ger: pero si ahí ya vas a ganar dinero, ¡te tienes que ir!